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sábado, 31 de diciembre de 2016

Pre-monición. Primer libro de poesía de Joan Bernal.

Pre-monición. Joan Bernal.
Ediciones Zúñiga y Cabal. Costa Rica, 2016
Dice el tango que veinte años no es nada, pero en ese lapso pueden ocurrir muchos cambios. Hay quienes abandonan viejos gustos, hábitos e intereses para abrazar otros nuevos. En el transcurso de dos décadas, las actividades, las aficiones e incluso las pasiones llegan a ser sustituidas. 
En literatura, y muy especialmente en poesía, son innumerables las jóvenes promesas que, tras un arranque sonoro y hasta aplaudido, abandonan el oficio para nunca más volver a tomarlo. Entre los que permanecen activos, hay unos que simplemente se quedan repitiendo la misma cantaleta como disco rayado y otros, lamentablemente pocos, que afianzan su compromiso con la palabra explorando nuevos territorios y aventurándose con diversas formas de expresión.
La carrera de un poeta, en todo caso, no se mide por sus años de actividad ni por la cantidad de páginas que fue dejando a su paso, pero siempre genera entusiasmo el hecho de que un poeta, y uno notable además, se mantenga activo por veinte años.
En 1996, Joan Bernal publicó Pre-monición, su primer libro de poesía, editado por el Taller de Francisco Zúñiga Díaz, del que era miembro. Es un libro pequeño, casi un folleto, en que solamente se incluyen veinte poemas. El breve prólogo de Mainor González Calvo no solo fue acertado, sino profético. Empieza diciendo que la poesía es juego, pero también esfuerzo. Que un poeta, además de recrearse en la palabra, debe ser capaz de asumir el reto de levantar montes para entregarlos al lector. "Joan", declara, "presenta un verso arrollador, inyectado de juventud, pero finamente barnizado por su experiencia y su interiorización del mundo".
"La lírica impregnada en los versos de Joan Bernal", concluye. "tiene riqueza, oro puro, que con el tiempo irá brillando hasta alcanzar más tono, más decisión."
En su carrera como poeta, Joan Bernal nunca ha abandonado ni el juego ni el esfuerzo. Hombre para nada vanidoso y para nada solemne, ejerce su poesía como un deleite en el que se permite hasta ciertas bromas ocasionales. Escribe como habla y como vive: con total libertad y absoluta franqueza. Su obra posterior sigue impregnada de frescura juvenil. Sin embargo, Joan Bernal se toma muy en serio sus lecturas y sus escritos. Repasa constantemente a sus autores de cabecera (Octavio Paz, en primerísimo lugar) y procura ir ampliando sus referencias descubriendo nuevos autores.
En Costa Rica hay una expresión: "Jugar a gallo tapado". que supongo surgió en las peleas de gallos, que significa apostar a ciegas, sin ver el gallo, o comprar un pedazo de lotería sin ver el número. Joan Bernal es la única persona que conozco que compra libros "a gallo tapado". Cuando hemos ido juntos a visitar librerías, en la sección donde están los libros de poemas, simplemente toma uno al azar y se lo lleva. Así, sin la más mínima referencia del título, ni del autor, la sorpresa está garantizada. Con esa técnica, como es fácil de suponer, se ha llevado grandes desilusiones, pero también ha realizado importantes descubrientos.
Al escribir, Joan es meticuloso y severo consigo mismo. No se permite descuidos y sopesa el sentido y el sonido de cada palabra. Quizá por ello, después de Pre-monición, de 1996, pasarían diez años hasta la publicación de Homenaje a la Ceniza, su segundo poemario, editado en 2006 por Perro Azul. En 2010 aparecería Vivo Delirio, publicado por la Editorial de la Universidad de Costa Rica  y en 2011 For Sale, por la Ediciones Espiral.
En los cuatro libros que ha publicado en los últimos veinte años hay, más que temas o técnicas recurrentes, una sintonía de voz, de reflexión y de mirada que de alguna forma los hermana. Algún lector minucioso podría ponerse a estudiar la evolución de su lenguaje o el rumbo que han tomado ciertas ideas sobre las que ha vuelto a referirse. Yo me abstengo de hacerlo. Respeto mucho a Joan como para atreverme a poner su obra bajo el lente de un microscopio.
Me acerco a la poesía de Joan con la voluntad de compartir el asombro, la emoción, el dolor o la ilusión que la llevó a escribirla. Al repasar Pre-monición, me han vuelto a conmover el poema que da título al libro y el dedicado a la Iglesia de Santo Domingo de Heredia. Oro puro, como dijo Mainor. Y ahora que Joan es un poeta veinteañero, guardo la esperanza de que siga siendo poeta de por vida.

Pre-monición


Lo peculiar de nuestro gran calabozo
es esta especie de terror por el bosque.
             
                               Spinetta


Y si detrás de los vidrios
hubiera un océano
unas tres cuartas partes
de nada
y el borde
de la palabra Hoy
estuviera resbaloso
¿Peligrará caer
lo que culmina el punto?


A la Iglesia de Santo Domingo de Heredia


Levantad una iglesia donde el martirio
encuentre una forma

                             Lezama Lima

Corazón de ángel en abandono
misericordiosa torre te levantas
partiendo el frío en dos mitades ciertas
y delgadas.
Llévame a tu armadura de mineral pulido
y a tu envestidura
de plumajes viejos,
magnéticamente trae mi emoción
a tu estado
de solidez silenciosa, de litúrgica vida
para empezar la nueva aventura
de mis piernas:
a pique se ha venido el sentimiento
volado
para morder mi sueño que te recoge
entera
en la hondura blanca de tu serena
búsqueda.
Por la imperiosa cuesta,
por su costosa suerte de inclinada
nuca
corro para verte,
para tocar tu imagen
aún con tejas jóvenes en tu cráneo
puro,
un pueblo en la poesía inmerso.
ondea
la soledad preciosa
en que nació la Tierra
donde cae el largo de tu pareja
túnica,
vista desde las costas,
desde el adiós, vista
como un cementerio
de carnes que fructifican
en medio de diminutas estrellas
viviendo en pozo,
y permaneces construida
como la eterna fruta
donde ocurren la tarde y las voces.
Ellas comparten conmigo
tu figurada hermosura
como la alegre novia,
en la paz del novio.

El poeta Joan Bernal. Autor de Pre-monición (1996), Homenaje a la Ceniza (2066),
Vivo Delirio (2010) y For Sale (2011).
INSC: 0924

domingo, 18 de septiembre de 2016

Vivo delirio. Poesía de Joan Bernal.

Vivo Delirio. Joan Bernal. Casa de
Poesía. Editorial de la Universidad de
Costa Rica. 2010.
Los poemas de Joan Bernal son de largo y amplio alcance. A veces se hunden hasta lo más profundo del alma y a veces posan su mirada aguda sobre lo más cotidiano del entorno. Se elevan hasta atreverse a entablar diálogos con el Creador o bajan hasta tocar fondo para acompañar a quienes se arrastran por los suelos. Joan Bernal es un místico que no predica, un hombre con gran experiencia en la vida que no presume de sus hazañas, un lector voraz que no abruma con citas ni epígrafes, un romántico que no empalaga, un apasionado que no pierde el tono,  En una palabra, es un poeta. Escribe sobre aquello que lo inquieta, lo sorprende, lo fascina o lo angustia, ya sea la enfermedad de un ser querido, una edificación que se levanta imponente en el paisaje, el club de fútbol del que es entusiasta seguidor o, simplemente, el recuerdo de unos ojos abiertos que lo miran desde el fondo de la memoria.
Discreto y reservado, Joan prefiere mirar y no ser mirado. Asiste puntual a cuanta lectura de poesía lo invitan, pero no busca el protagonismo, ni asume pose, ni interpreta un personaje. Se limita a ser él mismo, sencillo, jovial, sonriente. Un hombre como cualquier otro que se esfuerza por llevar su vida adelante, que le busca solución a sus problemas, que procura crecer espiritualmente, que pasa por alto las pequeñeces, que sabe ser amigo de los amigos y que, además, escribe poesía.
Pese a que ha publicado poco, su nombre ya ha llegado a ser conocido y sus poemas han alcanzado amplia difusión. En el año 1996 apareció Pre-monición, su primer libro, editado por el Taller de Francisco Zúñiga Díaz, del que era miembro. Diez años después, en 2006, Ediciones Perro Azul publicó Homenaje a la Ceniza. Su tercer libro, Vivo Delirio, es una muestra antológica de su poesía, compilada a propósito del IX Festival Internacional de Poesía de Costa Rica. En Vivo Delirio aparecen algunos poemas de Homenaje a la Ceniza y se publica, por primera vez, la serie Los Sentidos del Paraguas que, al año siguiente, Joan incluiría en For Sale, su cuarto libro publicado por Ediciones Espiral
Vivo Delirio empieza con Humus, una secuencia de poemas, algunos eróticos y otros existenciales, junto a los que aparecen cuatro cartas: a Tiresias, al compatriota, a Jesús y a Luzbel. Hay un texto largo, titulado Ahora, que es lo más extenso que he leído de Joan, seguido de una lluvia de poemas de una sola línea y, finalmente, el libro cierra con el segmento titulado A un Dios desconocido
Como en toda muestra antológica, en esta hay un poco de todo, pero el dolor y la alegría son los temas que más se exploran. En varios poemas Joan parece sugerir que alcanzar la felicidad completa es casi imposible, pero estar contento no es tan difícil. Basta una tarde de clima agradable y una ventana abierta al mundo por donde se cuelen los ruidos de la calle. El sufrimiento, por su parte, con frecuencia mortifica más por inexplicable que por doloroso. Maestro en el manejo de la luz y la sombra, Joan nunca presenta una claridad tan resplandeciente que deslumbre, ni una oscuridad tan negra que horrorice.  En su poesía, hasta lo más luminoso tiene pecas y hasta en lo más oscuro se vislumbra un asomo de claridad.
INSC: 2470


Teoría de lo que pasa.


Cuando volví al mundo hace unos meses
y tuve un cuerpo a cuerpo con las caras de ellos.
Me percaté del tiempo que no estuve en la calle.
Até cabos del miedo que me perdí en la casa llamando
tragedia a mi falta de pastillas.
Ceñido en mi ahogo en mis persecuciones.
Abocado a idolatrar mis presuntuosos defectos.
Llorando en el espacio corto de estar triste por nada que no fuera
mi gran dolor de juguete.
Pobre de mí que no veo huracanes que no pasan.
Las palabras que me tengo que tragar frente a un cadáver,
Yo cuidaba una mujer que conocí por dentro,
Yo le vi el corazón palpitar desde el vientre.
Retuve en mi memoria su temperatura.
Me alimentó con su sangre varios años seguidos.
Yo me fui quedando en su casa ajena tomando notas de cómo muere
alguien que se quiere.
Yo trataba de encontrarme un sello de condena.
En aquel silencio de Dios olía muerte.
En vez de ovejas contaba corderos de sacrificio.
Yo pretendía que el mundo llorara mi desgracia.
Eran más de cuatro las direcciones del suelo.
Cuando volví a la calle desorientado y solo.
Bajo el intenso efecto de la desesperanza.
Portando mi dolor como una foto mía,
¿De qué huye un yonki del primer mundo económico?
¿Huye del olor de los billetes nuevos?
¿Evita contemplar tanta abundancia cerca?
¿Qué ahoga en el alcohol un elegido del stablishment?
No me calza tanto loco en un país tan cristiano.
¿Los cursos de cívica?
¿Sacerdotes pedófilos?
Cuando volví a la calle presumiendo de mi lástima.
Sintiéndome mártir.
Santo.
O elegido.
Y vi literalmente muertos de tristeza.
El odio es un arma de destrucción masiva.
Y la propia mente un campo de exterminio.
Prófugos de qué.
Borracho de mí,
Qué pueblo más rebelde es mi corazón.
Pensaba que de veras estuve en un encierro
mojando con lágrimas de salva el almanaque.
Enseñando mis llagas como condecoraciones.
La verdadera tristeza se pavonea invicta.
Por ejemplo en los ojos del hombre despreciado.
Que busca en su placer la muerte.
Su muerte.


A un Dios desconocido


Por el mismísimo tacón de todos los amantes
de cuyos besos sale el brote nuestro.
Ponernos nuestros vasos de barro
ante Tu rostro.
Como se junta el pueblo
para alabar Tu Nombre.
Dios feliz.
Nosotros.
No somos tan felices.
No siempre comprendemos
que será esta tristeza.
Este miedo de servir
y predicar razones
que la gente rechaza
ejerciendo su derecho.
Andar modestamente con Dios
dice Miqueas
y pregunto para mí
si es perder modestia
de andar contigo
amar una mujer como esta
en días como estos
y en corazón como este.
Este corazón de hombre
que tropieza
y se levanta
y sigue tal vez otro camino.

El poeta Joan Bernal.

domingo, 15 de mayo de 2016

For Sale. Poesía de Joan Bernal.

For Sale. Joan Bernal.
Ediciones Espiral. Costa Rica. 2011.
Por la época en que presentó For Sale, el poeta Joan Bernal, haciendo gala de su característico sentido del humor y luciendo su eterna sonrisa, solía bromear diciendo que tenía la esperanza de que su cuarto libro se agotara  de inmediato. "Con semejante título", afirmaba "Sería el colmo que no se vendiera."
Hay que mencionar que su bien ganado prestigio también jugaba a favor. Su primer libro Premonición (1996), tuvo una edición modesta y de tiraje limitado. Muchos de sus fans ni siquiera saben de su existencia. Fue a partir de Homenaje a la Ceniza (2006) que empezó a tomar renombre y, desde antes de que apareciera Vivo Delirio (2010), ya sus poemas eran reproducidos en revistas de prestigio y traducidos a diversas lenguas. Recuerdo, con particular emoción, la vez que Ghadeer Abu-sneineh le entregó la publicación en que aparecían sus poemas en árabe. Joan y yo nos quedamos mirando las páginas en silencio por largo rato, como si estuviéramos leyendo, aunque no éramos capaces de reconocer ni una sola letra. 
For Sale es un libro que incluye tanto material añejo como fresco. Empieza con Los Sentidos del Paraguas, una serie de poemas breves que Joan escribió hace ya bastantes años y en los que, a partir de imágenes alegóricas, logra retratar una relación amorosa en la que no caben ni la cursilería ni el patetismo.  Tras declararle a la mujer que inspiró sus versos que la ama con los ojos abiertos y con los ojos cerrados, le aclara: 

Nuestro amor es un paraguas
Lo llevamos en la mano
para pasar la tormenta
si hay sol y salimos
lo dejamos en la casa

Lo único que espera de un paraguas, como de un amor sobre el que no se imaginan pronósticos, es que brinde protección y amparo. Sin entrar en meditaciones metafísicas, de lo que se trata es de no mojarse, de lograr sentirse cubierto y abrigado incluso a la interperie. Sencillos, construidos apenas de alambre y nylon, los paraguas dan sombra pero no fruto, su forma se asemeja tanto al árbol de la vida como al hongo atómico. Las capas, sustitutos del paraguas, son para solitarios porque les cabe menos gente.
Tras estos poemas iniciales, de alguna manera románticos aunque son su toque de ironía y desencanto, en las páginas que siguen contiúa presente tanto la inclemencia del entorno en que se debe deambular, como el agua que aplaca la sed. 
Joan observa el entorno, cuestiona hábitos, conductas y prejuicios. Decir "la gente" es un eufemismo que curiosamente, en ciertas ocasiones se refiere a los otros que no conocemos y, en otras, podría sustituirse por la palabra "yo".
Ante el patriotismo y las opiniones prefabricadas, el poeta invita a bajarse de la nube y poner los pies en la tierra. En su mirada crítica al entorno, hay un tono de protesta ciertamente intenso pero que, al no rebajarse hasta la consigna,  logra ser más contundente que ruidoso. Aunque a veces lo parece, el sentimiento no es tanto de pesimismo como de desencanto. Un muerto es igual a otro muerto y es inmoral graduar la intensidad del dolor por el lugar en que pereció el caído. Quien puede pensar con su propia cabeza, es capaz también de nadar contra corriente en vez de seguir la vía fácil de repetir lo que todos dicen para no correr el riesgo de apartarse del montón.
Tras declarar, acertadamente, que son los ricos quienes llaman a otros pobres, plantea reflexiones sobre la pobreza que van mucho más de la simplemente material.
Y luego de un recorrido profundo que despierta meditaciones novedosas sobre temas inquietantes, el libro cierra con poemines y otras tiradas de tono alegre y gran frescura.
Hubo quienes, en su momento, llegaron a criticar con protestas airadas y buenas dosis de sarcasmo, el hecho que Joan hubiera incluido poemas sobre fútbol y otros asuntos cotidianos. En opinión de estos exquisitos (tan valientes que no se atrevieron poner su firma a los dardos que lanzaban) al escribir sobre temas ligeros se pone en riesgo tanto la calidad de la obra como el prestigio del autor.
Ante los cuestionamientos, que pese a no haber alcanzado la categoría de avalancha llegaron a ser numerosos y frecuentes, Joan reaccionó con elegante indiferencia ya que, al no creer en cuentos ni en poses, pasó por alto el asunto. Ajeno a la vanidad y sed de protagonismo, tan común en el gremio, nunca ha pretendido hacer el papel ni de poeta maldito ni de poeta sublime. Simplemente escribe sobre cualquier asunto que lo inquiete, que bien puede ser un asunto filosófico, social o humano, como el autobús de su barrio, el ladrido de un perro o el sonido de los pasos de una mujer por una largo zaguán que permite presentir cómo se acerca, o como se aleja.
Con lo difícil que es vender libros de poesía, la edición completa de For Sale se agotó inmediatamente después de su lanzamiento y, personalmente, no creo que haya sido por el título.
INSC: 2550

Mi propio sermón


Pobre el hombre que en la sonrisa solo
ve una absurda mueca de estar vivo
pobre el animal cansado
de ladrarle a todo lo que pasa
pobre el que en reírse
solo vierte ofensas
pobre el que maldice
sin convencimiento
Pobre en fin el que no puede
respirar sin aire ajeno
el aire que le toca respirar
por sí mismo
pobre el hombre que se alaba
con temor con hartas dudas
pobrecito el hombre solo
que se asusta de estar solo

Presentación sin el objetivo de aburrir a nadie


Hagan de cuenta
que vengo de una cueva
tal vez no los convenza
pero de hacerlo mírenme
traigo la humedad
           propia
de las cuevas
si todavía dudan:

huelan estos versos

Joan Bernal. El poeta frente a una página en blanco.

   


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